Padres separados niños bien atendidos

Ante una situación de separación o divorcio, pocas certezas existen de que es una transición fácil. Pero si existe la certeza de que el adulto complicamos estas situaciones volviéndose untuosas, desagradables, rebuscadas y batallosas... perdiendo la visión simple de la vida, ocuparse de que todos esten bien.


Un error fatídico de los adultos, que perjudica gravemente a los niños es malgastar su tiempo, dinero y salud, en «hundir o malmeter» a la ex pareja. Estúpida situación, diría yo, pero es tan real como el latir del corazón.


En esta batalla de quién daña más al otro, ciertamente, quién sale dañado son los niños.

Lo simple es fijarse en uno mismo, en establecer una armonia en su persona, trabajo y entorno; en alegrarse de que al ex, las cosas le van bien; en resumidas cuentas... lo importante es el bienestar de todos los implicados, y si a uno le va bien, los niños estarán bien atendidos, y esto es motivo para alegrarse de la prosperidad del otro, en vez de desear su ruina, sin tomar conciencia de que esta ruina tambien es arruinar a los niños.

Joanna Coronado

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